Los servicios ecosistémicos, o bienes comunes, son todo aquello que nos brinda la naturaleza a la sociedad y que influyen directamente en nuestra calidad de vida: uno de ellos es el servicio de hábitat.
Los ecosistemas de nuestra región no sólo nos brindan recursos, también son el hogar de diversas especies de plantas, animales y hongos. Este servicio se conoce como servicio de hábitat, y se refiere al refugio y espacio de reproducción que la naturaleza ofrece a la biodiversidad que compartimos.
Gracias a estos hábitats se conservan especies nativas, semillas ancestrales, y se mantiene la riqueza genética y evolutiva de la región.
Cada especie necesita ciertas condiciones para vivir: espacio suficiente, alimento, sombra, agua, temperatura adecuada… Por ello, la conservación del hábitat natural es clave para el equilibrio de la vida.