Los ecosistemas sanos mantienen limpio el aire, el agua y el suelo
Los servicios ecosistémicos, o bienes comunes, son todo aquello que nos brinda la naturaleza a la sociedad y que influyen directamente en nuestra calidad de vida: uno de ellos es el servicio de regulación.
El servicio de regulación, es un grupo de funciones que tiene que ver con la capacidad que tienen los ecosistemas, ya sean naturales o con poca intervención humana, para mantener el equilibrio de la vida. Lo hacen a través de procesos como el ciclo del agua, del aire y de los nutrientes, que ayudan a sostener las condiciones necesarias para que podamos vivir en el planeta.
Gracias a estas funciones de regulación, los ecosistemas se mantienen sanos y nos ayudan a cuidar cosas tan esenciales como la calidad del aire, del agua y del suelo, además de prevenir la erosión y regular algunas plagas o enfermedades. Son funciones clave porque hacen posible que existan los demás servicios que recibimos de la naturaleza.
Aunque existen muchas funciones ecológicas que podríamos considerar, en la planificación del paisaje y el manejo ambiental nos enfocamos en aquellas que tienen un impacto directo o indirecto en nuestras vidas. Por ejemplo:
- Mantenimiento del aire, el agua y suelos limpios
- Prevención de la erosión del suelo
- Prevención de inundaciones y deslaves
- Servicios de control biológico