Desde Juan Bandini hasta Doña María Amparo Ruiz, los antiguos dueños y ocupantes de estas tierras
El 25 de noviembre de 1844, el gobierno federal emitió el decreto de secularización de las misiones. Un año después, los terrenos de la antigua misión de Guadalupe fueron adjudicados por el gobernador de la Alta California, Don Pío Pico, al señor Juan Bandini, de origen peruano, bajo el argumento de que eran tierras baldías.
«Bandini destinó la zona al ganado mayor, en sociedad con su yerno Abel Stearns, residente de Los Ángeles, California. Sin embargo, años más tarde, el gobierno mexicano anuló la concesión, al considerar que la familia Bandini había colaborado con las tropas estadounidenses del general Kearny durante la guerra entre México y Estados Unidos (1846–1848).»
A pesar de esa revocación, hay constancia de que en 1858 Juan Bandini aún conservaba el uso de los terrenos de la ex misión de Guadalupe, donde mantenía ganado. Hizo todo lo posible por conservar la posesión de esas tierras, incluso después de que el decreto federal invalidara todas las concesiones otorgadas durante el gobierno de Pío Pico.
En ese mismo periodo, los terrenos fueron adjudicados por el entonces presidente Juan Álvarez, en 1855, al señor Custodio Souza. Sin embargo, Souza falleció sin dejar testamento en la Ciudad de México, y se presume que las tierras fueron recuperadas por la nación para proyectos de colonización.
San Antonio de las Minas
En lo que hoy conocemos como San Antonio de las Minas, se otorgó una concesión a un indígena llamado Simón Rancé, como extensión para ganado mayor. Con el tiempo, la propiedad fue heredada por su hermana Loreto Rancé, quien a su vez la transfirió a doña María del Amparo Ruiz de Burton.
El 31 de diciembre de 1859, el presidente Benito Juárez, desde Veracruz, expidió una patente de confirmación que reconocía oficialmente el traspaso de ese terreno a la señora Ruiz de Burton.
En el entonces llamado Mineral de San Antonio, en el valle de San Marcos, se reportaban 64 vetas, en su mayoría de cobre y algunas de plata.